Los accidentes relacionados a resbalones y caídas, sobre todo en lugares de trabajo, son situaciones riesgosas que pueden evitarse con la instalación de un buen suelo antideslizante. Un ejemplo lamentable ha sido el del joven de Burguillos, que perdió la vida por un resbalón en un piso de cemento.

La amplia oferta en el mercado de suelos antideslizantes puede hacer un poco complicada la elección del material adecuado. Pensando en ello hemos preparado esta breve guía de compra que te dará las pautas básicas para escoger el suelo antideslizante ideal para tu espacio interior o exterior.

Tipos de suelo antideslizante

Existen distintos tipos de soluciones en suelo antideslizantes. La elección de una u otro dependerá de las necesidades particulares de cada espacio o personas. Por ejemplo, en ciertos lugares donde no se pueden o no quieren hacer obras mayores, es posible instalar una tarima flotante, tapetes de goma y otros que no requieren instalación de expertos y que pueden moverse con facilidad.

Para baños y superficies donde se requiera el uso de losas, es posible escoger modelos con texturas que ofrecen agarre pero que no sacrifican la estética. Hay baldosas para el exterior, que resisten la lluvia, nieve y sol, mientras que también es posible escoger recubrimientos especiales que se aplican sobre materiales como el concreto o cemento para mejorar la tracción.

Ventajas y desventajas

Tapetes y baldosas:

Hechos de goma o PVC, pueden tener una cobertura que incrementa la tracción. Son ideales para espacios laborales o industriales, como suelos de cocina, plantas de procesamiento y otros lugares donde hay materiales resbalosos que pueden caer en el suelo. Son fáciles de poner y quitar, pueden lavarse y reemplazarse con rapidez. Su desventaja es que no son muy estéticos y puede ser costoso cubrir grandes extensiones.

Cintas y cobertores de suelo y escalones

Elaborados en distintos materiales, pueden hacerse del tamaño y forma que se desee para cubrir cualquier superficie. Se adhieren al suelo con adhesivos especiales. La superficie puede ser muy texturizada, para zona de alto tráfico, fino para espacios comerciales o muy fino, para espacios interiores. Su única desventaja es que, dependiendo de la zona donde esté ubicada y su tráfico, pueden no ser tan duraderos como otros métodos.

Pinturas antiresbalantes

Hay pinturas o coberturas antiresbalantes que se pueden utilizar en grandes superficies, como canchas deportivas, fábricas, ambientes industriales y más. Estos acabados está hechos para aplicarse directamente sobre concreto, madera o metal y ofrecen una superficie texturizada. Pueden tener color o no. Una desventaja de esto es que el suelo tratado cambia su apariencia.

Tratamientos antiresbalantes

Se utilizan en suelos duros que se vuelven muy resbalosos con el agua, por ejemplo mármol, porcelana, granito, cerámica y suelos de vinilo. LA gran ventaja es que estos tratamientos conservan el aspecto del suelo, solo aumentan el agarre de la superficie. La desventaja puede estar ligada al costo.